sábado, 21 de abril de 2012

Transformar un saco de dormir en un cojín y otra forma de coser cremalleras.

 

Cojin terminado

Mi peque crece a una velocidad increíble, y las cosas de los primeros meses se van quedando cortas. Este ha sido el caso del saco de dormir, y como estaba nuevo lo transformé en un cojín para su sillita Lou lou Ghost. Me encanta este modelo en versión infantil de la silla Louis Ghost de Philippe Starck para Kartell.

Saco de dormir

La imagen superior corresponde al saco de dormir tal como era inicialmente. Descosí las costuras laterales y la cremallera.

La cremallera la guardé, se puede reutilizar cortándola a la medida necesaria para la transformación o para otro proyecto.

Pasé un hilván de arriba a abajo en cada capa del saco antes de cortar las dos piezas cuadradas que necesitaba para el cojín, ya que el saco estaba ligeramente guateado y no quería que se moviera el relleno.

Saco cortado

Esta es la pieza cuadrada del delantero que tiene un estampado de letras y animalitos. La pieza estampada con lunares es el trasero del saco descosido, de la cual saqué la pieza cuadrada del trasero para el cojín.

Aplicación

Aproveché que tenía un retal color coral y confeccioné una aplicación de un corazón para la pieza del trasero, la cosí a mano antes de preformar el cojín.

Aplicación cremallera3

Hilvané la cremallera en el lado inferior del cojín, por el lado del derecho del tejido de lunares, pero con la cremallera del revés tal como se ve en la imagen. ( Con el tirador hacia abajo)

Coser cremallera

Con la pieza de coser cremalleras de la maquina ( la pieza del prensatelas que solo tiene una pata) cosí este extremo hilvanado y luego realicé la misma operación con la otra pieza del cojín también por el lado del derecho del tejido.

De esta forma cuando se gira la costura la cremallera queda metida hacia adentro.

Detalle cremallera

Luego se hace la costura del contorno del cojín empezando por un extremo de la cremallera y terminando por el extremo contrario.

Hay que tener cuidado de poner la cremallera hacia abajo, besando el tejido del derecho, es el paso más importante y donde siempre me equivoco. Sí, yo también descoso mucho y que de las equivocaciones se aprende es una gran verdad, por eso aviso.